Congelación de semen: cuándo hacerla y cómo prepararte

La criopreservación de semen o congelación de semen es un procedimiento que permite congelar y almacenar espermatozoides para su uso futuro en tratamientos de fertilidad. Es una estrategia segura y efectiva para preservar la capacidad reproductiva en hombres que pueden enfrentar situaciones que afecten la producción espermática, ya sea de forma temporal o permanente.

Existen indicaciones médicas claras para realizar este procedimiento. Está especialmente recomendado antes de iniciar tratamientos oncológicos como quimioterapia o radioterapia, particularmente cuando esta última se dirige a la región pélvica, testicular o retroperitoneal. De igual manera, se aconseja antes de cirugías testiculares por tumores, torsión testicular o procedimientos que puedan comprometer tejido testicular si tienes un espermograma anormal. También debe considerarse antes de iniciar terapia con testosterona u otros tratamientos hormonales que puedan suprimir la producción de espermatozoides. Y finalmente es una opción antes de una vasectomía en hombres que desean conservar la posibilidad de paternidad futura.

En pacientes con procesos oncológicos, lo ideal es realizar la criopreservación antes de comenzar el tratamiento, ya que tanto la quimioterapia como la radiación pueden producir azoospermia (ausencia de espermatozoides) temporal o incluso permanente.

Antes de la toma de muestra se recomienda mantener abstinencia sexual entre dos y cinco días, idealmente tres. Es importante informar si se ha presentado fiebre o infecciones recientes, ya que estas pueden afectar transitoriamente la calidad seminal. Se aconseja evitar el consumo excesivo de alcohol en las 72 horas previas, no usar drogas recreativas y dormir adecuadamente la noche anterior. Asimismo, el paciente debe informar si está tomando medicamentos o suplementos hormonales.

El día de la muestra, esta se obtiene por masturbación en un frasco estéril proporcionado por el laboratorio y no deben utilizarse lubricantes comerciales, salvo aquellos autorizados por el centro. Como parte del proceso, se solicitan exámenes de enfermedades infecciosas como VIH, hepatitis B, hepatitis C y sífilis, entre otros, además del consentimiento informado correspondiente. En algunos casos se recomienda almacenar más de una muestra para optimizar la cantidad de pajuelas disponibles en el futuro.

El semen puede permanecer criopreservado durante muchos años sin perder su potencial reproductivo, siempre que se conserve adecuadamente en nitrógeno líquido a -196 °C.

Hablar de preservación de fertilidad antes de una vasectomía o antes de iniciar un tratamiento oncológico es una decisión preventiva y responsable. La criopreservación de semen ofrece la posibilidad de mantener abierta la opción de paternidad en el futuro. Agenda tu cita para explicarte las posibilidades que tienes de preservar tu fertilidad.

Por: Andrea Vásquez, Uróloga / Andróloga Ferttes

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