El ciclo ovulatorio: cómo funciona y qué puede alterarlo
¿Cómo funciona el ciclo ovulatorio y cuáles factores pueden alterarlo?
Por Dra. Juliana Tamayo Muñoz
Ginecóloga y Obstetra, especialista en Biología de la Reproducción Humana (Ferttes)
En mi consulta, muchas mujeres que buscan un embarazo quieren entender qué pasa mes a mes en sus ovarios. El ciclo ovárico no es un proceso estático: es una orquesta hormonal finamente sincronizada. Conocerlo ayuda a identificar los días fértiles y a entender por qué, a veces, este mecanismo puede fallar.
¿Qué es el ciclo ovárico?
Es el conjunto de cambios mensuales en los ovarios cuyo objetivo es liberar un óvulo maduro (ovulación) y preparar al cuerpo para una posible gestación. No debe confundirse con el ciclo menstrual (el sangrado): el ovárico es el “motor” que lo impulsa. Está dirigido por la interacción entre el cerebro (la hipófisis) y los ovarios, y se divide en tres fases.
Las tres fases del ciclo
- Fase folicular (días 1-14). Comienza con la menstruación. La hipófisis libera hormona folículo estimulante (FSH), que recluta un grupo de folículos ováricos. Sólo uno de ese grupo de folículos se convierte en el “folículo dominante” y produce estradiol, esta hormona tiene 2 funciones: engrosar el endometrio y e indicarle al cerebro que frene la liberación FSH para que los demás folículos detengan su crecimiento.
- Ovulación (día 14 aprox.). Cuando el estradiol se mantiene alto por 48 horas, la hipófisis responde con un pico de hormona luteinizante (LH) que rompe el folículo dominante y libera el óvulo hacia la trompa de Falopio. Los 5 días previos a esta ruptura del folículo son los de máxima fertilidad.
- Fase lútea (días 15-28). El folículo roto se convierte en cuerpo lúteo y secreta progesterona, hormona que prepara el endometrio para una posible implantación. Si no hay embarazo, el cuerpo lúteo degenera, las hormonas caen y comienza la menstruación, dando inicio a un nuevo ciclo.
¿Qué puede alterar este mecanismo?
La regularidad del ciclo refleja la salud general de la mujer. Estos son los factores más frecuentes:
- Hormonales y metabólicos: síndrome de ovario metabólico poliendocrino (SOMP), alteraciones tiroideas, hiperprolactinemia y reserva ovárica disminuida por la edad.
- Peso corporal: tanto el bajo peso (IMC <18.5) como la obesidad (IMC >30) alteran el eje hormonal y favorecen ciclos sin ovulación.
- Estrés crónico: el eje del estrés y el eje reproductivo comparten “interruptores”; el estrés sostenido puede retrasar o suprimir la ovulación.
- Factores ginecológicos: la endometriosis, la falla ovárica prematura y el uso de anticonceptivos o algunos medicamentos pueden alterar la calidad de los óvulos, la maduración de los mismos o la implantación.
- Estilo de vida: el tabaquismo, consumo elevado de alcohol y turnos nocturnos pueden afectan la reserva ovárica y el ritmo hormonal.
En conclusión, el ciclo ovárico es un proceso complejo, influido por factores internos y externos. Una irregularidad ocasional es normal; pero si es recurrente —ciclos menores de 21 días, mayores de 35, sangrados intermenstruales o ausencia de menstruación— vale la pena una evaluación especializada. Identificar la causa no solo ayuda a restaurar la fertilidad: en muchos casos mejora la salud general.
Si tienes dudas sobre la regularidad de tu ciclo o buscas un embarazo y llevas varios meses sin lograrlo, te invitamos a consultar para un estudio personalizado.
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